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TRABAJOS DE VERANO

Muchas veces escuche decir que era la experiencia que mas te marcaba, que mas te llenaba, aquella que nunca olvidarías y no entendía por que. Creo que simplemente hay que vivirlo para darse cuenta todo lo que esta instancia conlleva en cuanto a crecimiento personal, social, valórico, espiritual entre muchos otros.
Para nadie es fácil dar dos semanas de sus vacaciones de verano para irse a un lugar que no conoce, con gente con la que muchas veces no esta acostumbrada a convivir, a prestar servicio gratuito a las personas que mas lo necesitan, a estrechar lasos con gente que probablemente nunca volveremos a ver, y además de todo esto pagar por asistir, pagar por ir a dar un esfuerzo voluntario, algo que las personas que personalmente pudimos conocer este año en San Juan de la Costa simplemente no podían entender.
Y es que esta actividad trasciende más allá de lo que uno pueda imaginar, debido a que viene a culminar una etapa para la cual nos hemos ido preparando día a día en estos años en CVX. Así como en segundo medio tenemos el Campamento de Formación, en el que aprendemos a convivir con nuestros pares y a relacionarnos por medio de los trabajos sociales con gente que no conocemos, en tercero medio nos acostumbramos al trabajo por los demás, a conocer nuevas realidades en SEMASOL, lo cual nos va preparando, nos va anestesiando para llegar mas preparados al encuentro culmine que vendría a ser trabajos de verano, aquel lugar, aquel momento, aquella instancia en la cual ponemos a prueba todo lo que hemos aprendido y vivido a lo largo de tres años de crecimiento con y para los demás.
Particularmente este último año nos dirigimos a Huali y  Putrentrén a prestar servicio a la gente que lo necesitaba, pudiéndonos internar en sus vidas y por dos semanas pasar a ser parte de uno más dentro de esa gran comunidad, siendo tratados con sencillez y con agrado ante el servicio que nosotros prestamos.
Pudimos aprender a valorizar lo que tenemos y a su vez respetar el trabajo y la forma de vivir de personas que son totalmente ajenas a nuestras realidades, para luego poder concluir todo en un circulo intimo entre ayudadores y ayudados, por decirlo de alguna manera, disfrutando todos de la experiencia que en este campamento por ambos lados habíamos adquirido.